No querías, no amabas, no te importaba. Desde chico te enseñaron que lo bueno dura poco.. y que es mejor aprovecharlo antes de que se vaya. No eras capaz de ver en el espejo, el extraño en el que te estabas convirtiendo y hoy sos eso a lo que tanto asco le tenías. No podías ver como las cosas a tu alrededor se hundían, se perdían.. pero vos, los veías desde el fondo, vos ya estabas hundido.
La sóla pronunciación de su nombre te causaba dolor, y cualquier cosa que le hiciera referencia te alteraba, te dolía, te molestaba, era asqueroso ver el dolor que te producía pensar en él. Terminaste dejando que el dolor te gane, te saque eso que tanto te distinguía de otros. Empezaste siendo un ser diferente, un ser lleno de esperanza, un ser que no se caía por nada. Y hoy..
Hablar en tercera persona, definitivamente es lo mio.
Publicado por
Mariano.